Es lógico que se puede adelgazar siguiendo una dieta baja en grasas y calorías, pero es difícil y requiere disciplina. Esta es una de las razones por las que muchas de estas dietas implican formar parte de un “Grupo de Apoyo” donde todos se dan ánimos para seguir resistiendo la tentación de comer más.

¿Por qué es tan duro? Pues porque usted come hidratos de carbono, y como vimos en el post anterior, eso implica que quiere más y su cuerpo así se los pide….sin embargo usted limita de forma deliberada, y haciendo uso de su fuerza de voluntad, la cantidad de carbohidratos que va a comer. Esto hace que usted tenga sensación constante de “tener hambre”.

Cualquiera que ha tratado de comer menos durante mucho tiempo ha descubierto que es muy difícil. Es como correr cuesta arriba, ya que usted come lo que le hace querer comer más de lo mismo, y sin embargo en cierto momento, usted decide no comer más. Es duro, se puede hacer, pero es duro.

Una de las consecuencias de esas dietas es que la gente lo intenta unos días, unas semanas, o quizás unos meses, pero finalmente termina cayendo en la tentación, y vuelve a comer demasiado. Con este proceso, las personas suelen recuperar, e incluso superar el peso que tenían antes de comenzar esta dieta.

Uno de los grandes cambios que aportan las dietas bajas en hidratos de carbono es que el consumo de grasas y proteínas satisfacen el hambre de una forma muy completa. Cuando usted come proteínas, come una cierta cantidad, y su cuerpo no sigue pidiendo más proteínas. Un ejemplo práctico es que usted puede comerse 1, 2, 3 huevos, pero nadie siente la necesidad de comerse 8 huevos en una comida. Lo mismo pasa con la carne, el pollo o el pescado. Uno come una porción generosa, o incluso dos, pero no necsita comer mucho más, ni el cuerpo lo demanda. En estos casos, no necesitas tener un grupo de apoyo que te ayude a no comerte seis filetes de pollo, o siete latas de atún, simplemente comes la cantidad que te apetece, y cuando estás saciado, ya no necesitas más.

Con los hidratos de carbono uno nunca tiene suficiente. Es fácil comer demasiado, y luego querer comer unas galletas, y de postre un helado!! Cuantos más carbohidratos comes, más carbohidratos quieres….

Tengamos algo claro, limitar el consumo de hidratos de carbono a 30 gramos al día no es tan simple. Pero es muchísimo más fácil que tener que combatir la sensación de hambre que producen las dietas bajas en calorías y grasas. Al comienzo, su lengua y su mente querrán disfrutar el sabor dulce en su lengua, pero después de unos días tanto la lengua como la mente lo superan y se olvidan. Mientras eso ocurre, sus células grasas siguen liberando su contenido en sangre, para ser usado como combustible en sus células. Justo al revés de lo que pasa con las dietas bajas en calorías y grasas, que se hacen cada vez más difíciles de mantener, la opción de comer bajo en hidratos de carbono, se va haciendo cada vez más fácil con el tiempo.

La realidad es que una dieta baja en hidratos de carbonos es mucho mas fácil de seguir que una dieta baja en grasas y calorías.



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